Durarán mucho o durarán poco pero la lluvia ya ha llegado a Ciudad Real y comenzamos a notar sus efectos. A parte de refrescar el ambiente, cosa de agradecer, vemos cómo se forman los charcos por el mal diseño y construcción en algunas calles; también comprobamos como algunos sumideros están atascados y no realizan función alguna.
Antes de que nos llegue el mal tiempo y las lluvias fuertes del invierno sería más que necesario que el equipo de gobierno municipal se preocupara inmediatamente del mantenimiento del sistema de drenaje, del alcantarillado de la ciudad para no volver a convertir algunas de nuestras calles otra vez en una pequeña Venecia, como viene pasando desde hace años en algunas calles, y no solo en las secundarias y "olvidadas" por poco transitadas. Porque ahora mismo, y son las 19:37 de la tarde, en los primeros tramos de la carretera de Carrión ya hay unos bonitos charcos en la calzada, nada que ponga en peligro la circulación pero sí que mojan a los peatones cuando pasan los coches por ellos.
En el semáforo de esa misma calle, antes de pasar el puente del AVE, los charcos se sitúan en el paso de peatones, por lo que o se tienen buenas botas de agua o terminan mojados hasta los tobillos.
Y esto es así por el mal mantenimiento de la red que debería evacuar las aguas pluviales, por el mal diseño de los puntos donde se ponen los sumideros, de la escasa limpieza de algunas calles ("culpa" del ayuntamiento)
Pero también el ciudadano tiene culpa en eso. El sistema de limpieza puede ser malo, insuficiente... para barrer las hojas de todos nuestros árboles. Pero gran parte de la suciedad la generamos los propios ciudadanos tirando todo al suelo. Por incivismo, por falta de papeleras y contenedores...
La ciudad debe ser administrada por los que han sido elegidos para ello pero los ciudadanos debemos implicarnos en su buen mantenimiento y gestión.
viernes, 2 de septiembre de 2011
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